Se trata de ver cómo va evolucionando el precio abonado al inversor. Es decir, a cuánto asciende el pago por acción en cuanto a dividendos brutos anuales. La rentabilidad en cuestión de dividendos la llamaremos RPD, y el YIELD (del que hablamos en posts anteriores) viene a ser su evolución en el tiempo relativo al precio actual. Lo interesante es un YIELD creciente, y hay muchas compañías que obtienen rentabilidades por dividendo crecientes en el tiempo, lo que incrementaría su interés para nuestra forma de invertir, recibiendo rentabilidades de mayor cuantía año a año.