Buenas a tod@s,
1. El producto de mi banco
La pregunta es:
Si tengo un fondo en la Caixa que me ha recomendado mi prima que trabaja allí ¿Para qué voy a buscar otro tipo de inversióna?
Pues la respuesta es clara.
Si tienes un fondo en la Caixa, es posible que no tengas clara ni la rentabilidad que llevas, y aunque esta sea positiva (a lo largo de los años), deberías contemplar la subida del coste de vida o inflación, y a su vez a las comisiones que andas pagando (probablemente 2-3% anual).
A día de hoy existen productos mucho más competitivos y que no necesitas ser un experto para invertir en ellos.
2. La catástrofe
La pregunta es:
He visto que la bolsa está muy cara, y me dice mucha gente que esto se va a dar un batacazo, de modo que mejor no invertir.
Las noticias no son más que ruido.
Los poderosos (empresarios, políticos) manipulan a corto plazo la bolsa a su manera, pero no nos dejemos llevar por esa manipulación mediática.
Lo cierto es que las empresas ganan cada vez más dinero y beneficio
Y si no inviertes estás perdiendo la oportunidad o no estás subido en el carro
Aparte llevo escuchando esta frase desde 2010, y la bolsa mundial se ha multiplicado por varias veces....evidentemente la renta variable sube y baja y por medio hay caídas frecuentes del 10-20%, pero a largo plazo lo normal es que siga subiendo....
Algún día los catastrofistas acertarán, igual que un reloj parado da la hora dos veces al día.
Pero mientras eso llega estás perdiendo rentabilidad.
Este es uno de los mitos más extendidos.
Imagina que tienes una acción que vale 100 € y reparte un dividendo de 5 €. En condiciones normales, al descontarse el dividendo, la cotización bajaría aproximadamente a 95 €.
Concepto | Antes | Después |
|---|---|---|
Valor de las acciones | 100 € | 95 € |
Dinero recibido | 0 € | 5 € |
Patrimonio total | 100 € | 100 € |
Sin contar impuestos, comisiones ni movimientos del mercado, no has ganado nada por el mero hecho de cobrar el dividendo.
El mito: «Una acción que paga un 8 % de dividendo me da un 8 % de rentabilidad».
La realidad: lo que importa es la rentabilidad total: variación del precio, dividendos recibidos y costes e impuestos.
Esto es especialmente importante con los ETF de covered calls: pueden generar distribuciones elevadas, pero eso no significa que su rentabilidad total sea necesariamente elevada. Parte de la distribución puede proceder de distintas fuentes y el capital puede perder valor.
4. Vender cuando cae la bolsa y comprar cuando todo sube
Es el clásico error de dejar que las emociones decidan por ti.
La bolsa cae un 20 %: vendes porque crees que va a caer otro 20 %.
La bolsa rebota un 15 %: vuelves a entrar porque parece que lo peor ha pasado.
Resultado: vendes barato y recompras más caro.
No siempre sucede así, pero intentar acertar sistemáticamente los máximos y mínimos es extraordinariamente difícil.
El mito: «Espero a que se aclare la situación para volver a invertir».
La realidad: cuando la situación se aclara, buena parte de la recuperación puede haberse producido ya.
Eso no significa que haya que comprar cualquier activo sin analizarlo. Significa que, para un inversor a largo plazo, tener una estrategia coherente y mantenerla suele ser más sensato que reaccionar a cada noticia.
5. Cambiar continuamente de estrategia
Un año se invierte en dividendos, al siguiente en crecimiento, después en tecnología, luego en oro y finalmente en la estrategia de moda. Así es difícil saber qué funciona, qué no funciona y por qué.
Una estrategia mediocre mantenida con disciplina puede acabar dando mejores resultados que una sucesión de estrategias excelentes sobre el papel, pero abandonadas en cuanto atraviesan una mala racha.
Y una cosa importante: la diversificación tampoco garantiza beneficios ni evita las pérdidas, pero puede reducir el riesgo específico de concentrar demasiado dinero en un solo activo o sector.
Hasta la próxima que comentaremos más "cuestiones habituales".
Lo dejamos con la imagen de los ciclos de la bolsa, el miedo, la euforia, etc....


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