En el post anterior hablábamos de las obsesiones, y una de ellas es la del “trabajólico” o el que tiene la imperiosa necesidad de trabajar compulsivamente sin a veces ser consciente de ello. Este blog, titulado VIVIR SIN TRABAJAR , puede despertar la curiosidad del que lo vea por primera vez precisamente debido a este nombre. Es muy probable que todo el que lea dicha frase aquí por primera vez piense “bah! La quimera de todos, ya va a contar alguna milonga éste o hablar de la primitiva y demás”. Nada más lejos de la realidad, ese sueño que todos o casi todos podemos tener, sobre todo cada mañana cuando nos suena el despertador a las 6-7-8 de la mañana, no es imposible en todos los casos. A base de trabajo, constancia, y esfuerzo, estoy convencidísimo que se puede lograr. Evidentemente y huelga decirlo, no es para nada sencillo ni inmediato, eso es obvio.