viernes, 14 de agosto de 2015

LA TEORÍA DEL TONTO DEL PÓKER




Esta entrada es una cosa personal, aplicable tanto al entorno del blog, bolsa, inversiones, futuros, como a cualquier ámbito de la vida.
Veamos:
¿Sabéis jugar al póker? Pues bien, supongamos que sí o que no, da igual realmente. El caso es que en este popular juego, se sientan varios jugadores en una mesa (también hay juegos virtuales muy de moda hoy en día, pero no viene al caso). Normalmente se trata de apostar cantidades económicas para ganar al contrario, bien con mejores cartas o bien con mejores estrategias de juego. Normalmente algunos ganan y otros pierden, como siempre. Pues bien, hay una teoría bastante extendida que consiste en buscar un jugador en la partida con poca experiencia, o que se le note en la cara qué cartas tiene, etc. Popularmente se conoce como el tonto del póker.

Y es aquí donde viene la clave que venimos a comentar. Si vas a jugar una partida de póker y no encuentras al “tonto del póker” tras unas rondas de juego, es porque probablemente el “tonto” eres tú. Por favor, no entendamos tonto literalmente, sino como el que va a perder su dinero. Es en ese caso en el que te debes sentir preocupado por dicha cuestión.
Esta frase la aplico en mi vida personal, laboral, y en todo tipo de entornos y contextos variados. Un ejemplo cualquiera: Vas a una entrevista de trabajo, te entrevistan dos personas. Mi experiencia (amplia en estos menesteres) dice que debes tratar de localizar el eslabón débil en uno de ellos, o en nuestro contexto, lo que sería el “tonto del póker”. Si no lo encuentras, estás perdido, amigo, lo más probable es que ese trabajo sea para otro. 

Pues bien, aquí donde nos encontramos, podríamos valorar este tema igualmente en diferentes circunstancias, veamos algunas que se me ocurren:
1.       Ves una oportunidad única para hacer trading como nadie la ha visto antes, has leído una información exclusiva, has visto un batacazo, alguien te lo ha dicho que esto es una oportunidad, y…zas! Compras unos valores. Es muy probable que dicho valor que venía bajando en valoración lo siga haciendo, y has caído en las redes, eres el tonto del póker del día.

2.       Nos dejamos aconsejar por los analistas que vemos en la tele o en prensa, y compras el valor que ha dicho. A menudo esa información no tiene por qué ser fiable, dado que es importante saber discernir leyendo mucho, y estudiando. A veces hemos sido presa de este caso, y volvemos a ser el tonto.

3.       Un amigo, el clásico amigo, que te recomienda un valor porque es el crack, el número 1 de la bolsa (me ha pasado!), es bróker en la más prestigiosa compañía de Wall Street de Trebujena, y picas, compras, y no paras de ver cómo dicho valor, baja, baja, etc…. No digo más lo que eres…

4.       Compramos un chicharro, hemos visto un precio de risa, una oportunidad de oro….y el desenlace más habitual ya lo sabemos todos!

5.       Te ves una publicidad de un depósito, un fondo, una cuenta, que te dice todas las maravillas del mismo en su publicidad. ¡Depósito al ochenta por ciento TAE durante 2 años, con sólo domiciliar tu nómina! No lees la letra pequeña (nómina, 24 facturas, 36 domiciliaciones, 50 tarjetas, comprometido a que suban Gowex, Telefónica, Jazztel y Adidas más de un 20%......) y caes…y ves cómo a duras penas recuperarás lo invertido (sino pierdes), tras tener tu dinero para una temporadita o tus nervios a flor de piel y agotado el consumo de tranquilizantes de tu despensa.

6.       Y por último, el caso contrario…no, la bolsa es sólo para perder dinero, mi tío perdió en bolsa todo lo que tenía y yo no invertiré nunca…Okok…pues nada, a meter en depósitos del 0,8% (si tienes nómina y 24 recibos y 36 tarjetas, claro), sino es el 0,1%. Bien, amigo, bien, batiendo al IPC! Enhorabuena, amigo “tonto del póker”….jeje.

Es por esto y por otras muchas cuestiones, por la razón por la que debemos ser pacientes, conscientes, estudiar, y analizar, e invertir en valores seguros, en los que las empresas son sólidas, y en los que no hay posibilidad de ser el tonto (en este caso el tonto sería el que compra los chicharros o el que se deja recomendar por el “amigo”).
Yo lo veo claro, ….  ¿y tú? .... ¿no querrás ser el próximo tonto del póker?, ¿no?