martes, 19 de mayo de 2015

FORMAS DE VIVIR SIN TRABAJAR (III)



        Vamos a ver 3 formas más o al menos analizar sus pros y sus contras. 1 Montar un negocio. 2. Trabajar por cuenta ajena. 3. Negocios inmobiliarios.

  
        1.       Negocio privado


Normalmente se parte de personas que les gusta trabajar para otros y no “pringarse” y gente con mayor espíritu emprendedor e independencia en cuanto a labores a desarrollar. España es un país tradicional de lo primero, por no hablar del tema oposiciones y despreocupación.

Lo habitual para introducirse en negocios privados es motivado por solucionar una situación personal, mejorar nivel de renta, crear una empresa con posibilidades futuras de herencia para descendientes, realización personal, trabajo con el cónyuge o familiares, reconocimiento social, etc.


Sea cual fuera la procedencia del espíritu de arranque de este tipo de ideas, montar un negocio por cuenta propia tiene claras ventajas e inconvenientes:

VENTAJAS
-          Autonomía
-          Posibilidad de crecimiento alta
-          Autocontrol de horarios y dedicación
INCONVENIENTES
-          Riesgo
-          En caso de baja, no hay producción
-          Dependencia directa de la situación económica del momento

 
        En cualquier caso, y en lo que a nosotros compete, que es la independencia financiera, evidentemente es muy difícil que un propio negocio sin estar pendiente de él, nos pueda acarrear beneficios, los famosos “enanitos” de los que hablamos que trabajan por mí. En el 90% de los casos, un negocio exige estar encima, y en numerosos casos, más horas que en los trabajos por cuenta ajena. Sólo en situaciones de alta delegación en otras personas, podremos conseguir este punto. 



          2. Trabajando por cuenta ajena.
        
        Esta opción es la más habitual en los mortales. ¿Pero nos permite ser independientes? La respuesta clarísima es “NO”. La cantidad de tiempo que sobreviviríamos sin trabajar sería el tiempo de cobrar el paro + el tiempo que se agoten nuestros ingresos. ¿Independientes? Cero. Tendremos que seguir trabajando. Pero es lo más habitual. ¿Qué nos puede aportar esto de cara a la libertad financiera? Pues ganar tanto tanto dinero, que la suma de tiempo de paro + ahorros nos dé para los años que estimamos nos quedan de vida. Una fórmula y un cálculo altamente difícil. 



       3. Bienes inmuebles

Durante la década inicial de este siglo, especialmente en España se dio el famoso y archinombrado “boom” inmobiliario. Consistía en comprar y vender fincas, siempre con ingentes beneficios. ¿Hoy es posible? Es altamente arriesgado porque el mercado lo ha demostrado de sobra con bastantes casos de desahucios, familias arruinadas, etc. ¿Qué se puede hacer hoy en día en este punto? Pues hay tres opciones claras:

1.       Alquilar tu vivienda si te puedes ir a otra más barata de alquiler también, y ganar la diferencia entre ambas.

2.       Adquirir una vivienda cuyo coste/mes en caso de hipoteca sea menor al valor en alquiler de la misma. Esta operación la realizan bastante gente hoy en día es una forma de obtener “ingresos sin trabajar” bastante interesantes. Ejemplo. Compramos vivienda de 150.000€, e hipoteca a 30años de 600€. Si la podemos alquilar en 800€, nos está aportando 200€ mensuales de ingresos sin movernos del sofá. ¿Riesgo? Sí, siempre, nos pueden dejar de pagar, puede subir el Euribor tremendamente, podemos no encontrar inquilinos, etc. Que sea una opción no significa que no puedan darse problemas, pero ahí está.

3.       Si tenemos una vivienda de sobra (bendito aquel) pues alquilarla en lugar de venderla. Para ello deberíamos analizar el beneficio porcentual que nos dará la misma a lo largo del año, respecto al valor de compra en su momento, que fue nuestra inversión. Ejemplo. Compramos una vivienda en 200.000€. La alquilamos a 550€/mes. El ingreso anual serían 6000€. Eso equivaldría a “tener un depósito” de 200.000€ al 3,00% T.A.E. A día de hoy no es mala opción, dado que sabemos en qué cifras se mueven tanto la renta fija, como los depósitos, etc.



En definitiva, hemos analizado en 3 entradas del blog diferentes opciones de cara a la libertad financiera. No hay una mejor que otra, todo depende del caso individual. Sin duda, yo me quedo con los dividendos como la prioritaria, pero el resto siempre deben ser tenidas en cuenta. La cuestión es como siempre comentamos, no depender del mercado laboral, o ser algo más independientes personalmente de las circunstancias externas, de modo que mejoremos nuestra calidad de vida, sin más!