lunes, 2 de marzo de 2015

PUNTO DE VISTA CONTRARIO. A QUIEN NO LE GUSTAN LAS COMPAÑÍAS CON DIVIDENDOS


 
Veamos, vamos a hacer de ABOGADO DEL DIABLO para mi propia teoría de alcanzar la LIBERTAD FINANCIERA mediante la bolsa+dividendos, o buy&hold que venimos comentando en este blog.

Partimos de una opinión contraria a nuestra postura, y que lleva parte de razón realmente, para tener los dos puntos de vista, el nuestro, y el de los que están “en contra” de las compañías con dividendo.
Lo hemos cogido de internet y citamos textualmente:


“¿De verdad es interesante invertir sólo por el dividendo?
Lo que te da el dividendo lo pierdes por el precio de la acción
Esta semana hemos asistiendo al reparto de importantes dividendos de muchas de las compañías de nuestro selectivo destacando, sobre todo, el reparto de dividendo de Telefónica en una cuantía de 0,35 euros brutos por acción. Sobre este respecto siempre tengo el mismo debate con algunos colegas de profesión y amigos. ¿De verdad tiene sentido invertir sólo por el dividendo? ¿Sabían ustedes que el mismo día que se reparte el dividendo se resta automáticamente del precio de la acción? O lo que es lo mismo, dicho de otro modo, lo que gano con el dividendo lo pierdo por un menor valor de la cotización de la acción y esto es así lo queramos ver o no. Además, tiene todo el sentido del mundo. Una acción que reparte dividendo lo que está haciendo es restar recursos de sus activos repartiendo dinero a sus accionistas de parte de los beneficios. Luego, por lógica, la empresa que reparte dividendo deberá pasar a valer automáticamente lo mismo que el día previo al reparto del dividendo menos la cantidad equivalente repartida en forma de dividendo. Y esto es lo que sucede, ingreso el dividendo pero el valor de mis acciones es menor.


Otra cosa muy distinta es que, en el largo plazo, y sobre todo dentro de una tendencia alcista que es donde se hace más evidente, las acciones siguen poco a poco subiendo y al final uno termina ganando por partida doble, por los dividendos repartidos por el camino más la revalorización de la acción. ¿Y qué ocurre en una tendencia bajista como la de los últimos años? Pues que uno cobra el dividendo y sus acciones no sólo valen menos tras ajustarse por dividendo sino que, además, las acciones siguen valiendo menor como consecuencia de la tendencia bajista de ese momento.

Suele decirse que las compañías que reparten importantes dividendos entre sus accionistas suelen comportarse mejor que aquellas que no lo hacen. Pero esto no es siempre así, pues en la bolsa existen muchas modas. Recuerdo cómo en plena burbuja tecnológica los inversores/analistas valoraban positivamente la inversión en compañías de crecimiento (no repartían dividendo para así poder realizar otras adquisiciones) en detrimento de las compañías de valor (repartían jugosos dividendos). Luego, de verdad, seamos objetivos, ¿tiene sentido invertir pensando sólo en el dividendo?”


Nuestra opinión por puntos:

1.       Es cierto que lo que da el dividendo se quita del precio de la acción el mismo día en que se reparte, pero no es menos cierto, que las compañías dan dividendo como una parte porcentual de los beneficios anuales de la empresa. Esto es, para dar dividendo la empresa en cuestión debe estar en beneficios anuales. Si el dividendo es cuantioso, es porque dicha empresa es capaz de generar cuantiosos beneficios. El payout o cantidad porcentual del beneficio destinada al dividendo lo determina cada empresa. En los últimos años los gobiernos limitan este payout.

2.       Las compañías que reparten dividendos suelen ser en promedio bastante más solventes que el resto, y la cantidad que bajan el día que lo reparten lo suelen recuperar sin problemas a lo largo del tiempo. A las malas, mantenemos nuestra teoría de “buy&hold”, dado que nuestro objetivo es la LIBERTAD FINANCIERA, total o parcialmente.

3.       El dividendo no es el único criterio que debemos marcar para invertir en una compañía, pero sí uno de los filtros o criterios predominantes que podemos aplicar. Evidentemente si la acción sube, no necesitamos el dividendo, pero como no tenemos certeza de lo que sucederá, es una forma de que el inversor no experto ni conocedor de la economía en profundidad tenga un incentivo anual que le permita seguir creciendo en sus inversiones.

4.       La clave como siempre se centra en el interés compuesto y en reinvertir dichos dividendos. Si comparamos empresas sin dividendos con empresas con dividendos y su crecimiento teniendo en cuenta reinversión de dividendos, no hay color a favor de este segundo criterio en cuanto a beneficios finales a lo largo de los años debido a la exponencialidad del interés compuesto.

5.       Conclusión: no sólo debemos centrarnos en el dividendo, pero sí que podemos marcar un dividendo mínimo de la empresa en cuanto a su dividendo actual (por ejemplo 2-3%) como uno de los filtros a aplicar a la hora de seleccionar dónde invertir.